Bienvenidos a este blog de fantasmales
luces y verdades escondidas en la profundidad de la oscuridad y las mentiras.
Su propósito es ambiguo y simple al mismo tiempo, cubriendo un tema tan interesante
como aterrador….
Últimamente se ha popularizado mucho el termino “catfish” (ha
surgido a raíz de una película y programa de televisión), señalando a los
individuos que abusan de los recursos del internet para crearse identidades
falsas.
En el pasado, casi nadie
ponía suficiente atención a esta tendencia conforme la comunicación vía
internet fue adoptando nuevos niveles. Se ha hablado de engaños que derivan en fraude o
depredadores sexuales, auténticos crímenes que eran facilitados gracias al
internet. Pero lo que hacen los “catfish” no es un delito en si. Prácticamente,
no es algo que pueda ser castigado por la ley (aunque a veces incurre en suplantaciòn de identidad de forma directa o indirecta). Simplemente, es un conflicto
moral entre los “catfish” y sus victimas. Aun así, puede ser mucho más terrible
y siniestro que los crímenes penados y las consecuencias pueden ser igualmente
inimaginables.
Analicémoslo
a través de la lógica. Si no se intenta ganar algo a expensas de la victima…
¿Qué caso tiene mentir? No hay dinero ni factores sexuales involucrados. Lo que
estos individuos quieren es, más que nada, llamar la atención, introducir a los
que intenten o pretendan creerles al mundo que han creado, la vida artificial
que han construido y que solo pueden mantener mientras uno les siga la
corriente. Esto es en los casos más extremos y estremecedores. Otros pueden
limitarse a actuar por venganza, diversión o para gozar de una posición de
poder psicológico. Sin importar las razones, una cosa está muy clara y es el
daño que pueden ocasionar.
Promueven
una ilusión que después se convierte en una decepción, y en su trampa pueden
caer tanto personas equilibradas y sensatas como las más desesperadas y necesitadas
de encontrar a ese “alguien” de confianza aun si está lejos de su alcance y no
pueden verle cara a cara. Forman la imagen que ellos elijan sin que
necesariamente usurpen una identidad ajena (a veces si y estos son los más
descarados) y se esconden detrás de esa mascara, acompañándola de elementos (y
en ocasiones, otros personajes, amigos y camaradas cercanos que no son más que
otras imágenes robadas que colaboran para “confirmar su autenticidad”, siendo
siempre la misma persona, como no lleguen al nivel de conspiración que amerita
el apoyo de un cómplice igualmente mezquino) que construyen toda esa vida falsa
en la que nos invitan formar parte. Pero jamás seremos parte de ella, ya que
rehuirán el contacto personal a cualquier costo. Algunos pueden ser honestos y
presentar eventualmente sus verdaderos seres pero normalmente nunca lo admiten…
Sin
duda alguna, uno de los casos más notables que se conocen y pueden encontrarse
en la red, es el de Anthony Godby Johnson, el supuesto autor del libro autobiográfico
A Rock and a Hard Place. No creo que
necesiten un resumen de ese caso en particular pero aquí pueden ver un estudio
detallado del seguimiento del mismo para entender de lo que estoy hablando:
Este caso
representa al tipo de “catfish” al que nos apegaremos. El farsante que no puede
dejar de mentir y jamás admitirá su triste verdad, llevándosela consigo cuando
se vea acorralado. El más terrible y en cierto modo, el más difícil de tratar.
Antes
de eso, replantearemos algunas de las características principales de estos
individuos para reconocerles:
- Estas personas a veces parece que
tienen una habilidad mágica para aparecer cuando uno más necesita de un
amigo, y te abordan enseguida, diciéndote lo que necesitas oír. Cualquier
farsante que busca algo hará lo mismo, pero un “catfish” tiene la
habilidad de aparentar un desinterés tal que es muy difícil no ver a
través de su disfraz en un principio, y al poco tiempo se convierte en tu
principal confidente sin darte cuenta.
- Son demasiado atentos y casi
nunca te piden nada (tu atención, o màs bien, tu devoción, es todo lo que
quieren pero no te lo dirán porque son muy sutiles). Se muestran muy
confidentes, compartiendo sus anécdotas o problemas personales
contemporáneos, te involucran en crisis de todo tipo aunque te limiten a
ser un espectador (pero vaya que sentirás cada parte de su felicidad y
tristeza como si estuvieras viviéndola también).
- Sus vidas suelen tener detalles demasiado increíbles, difíciles de creer. Por encima del atractivo físico que le ponen a sus personajes/mascaras/encubiertas, alegan tener trabajos, aficiones y habilidades que muy evidentemente no tiene nada que ver con lo que realmente son (pero el truco es quieren hacerte creerlo para creérselo ellos mismos). También tienen vidas que son entre demasiado perfectas y/o convencionales y demasiado dramáticas. Es decir, con muchos momentos y situaciones del pasado que parecen propios de una telenovela, pero con un presente que los sitúa en una buena posición (perturbada sólo cuando necesitan “avivar”· las cosas).
- Rehúyen las videollamadas a cualquier costo (algunos pueden aceptar las llamadas si no tienen problemas en que su voz encaje con la mascara que te dan pero nunca mostraran su rostro). Es obvio que si lo hicieran, se acabaría todo. Sin embargo, la particularidad son sus estúpidas excusas para no hacerlo. En la actualidad en que vivimos, es imposible usar excusas para no dar la cara por webcam. Pueden postergarlo cuanto quieran pero en algún momento tendrán que reconocer que no pueden hacerlo y la victima se impacientará ante su absurda y tediosa negativa. Estas excusas no son validas desde que, aunque uno no tenga webcam, no es nada difícil ir a un cibercafé y aprovechar las que tienen ahí (también si tienen amigos, alguno debe tener una webcam, y como los personajes pretenden ser mejores que ellos mismos, es raro que parte de sus características se incluya una tendencia antisocial o falta de amistades que proporcionen esto). Su excusa principal suele ser que cargan con el trauma de que alguien los ha grabado o los identificara la última vez que se mostraron por webcam. Esto es una estupidez desde que: a) ¿Qué importa si te grabaron? Se supone que confías en este persona y no se trata de mostrar intimidades, sino sólo confirmar que son quienes dicen ser, b) No pueden identificarte por webcam, aun si te toman una foto, a menos que por una increíble coincidencia la persona viva en tu misma ciudad, no te va a acosar por eso (además, la victima también se puede mostrar por webcam, antes o a la vez, así que no pueden decir que no). Así que no les crean ni respeten su objeción. No hay pero que valga en este aspecto. El uso de la webcam es obligatorio (no a la primera pero en cuanto la persona ya este familiarizada contigo, debes exigírselo y como siga negándose, más sospechoso y evidente será su falsedad). Existe otra opción (sugerida en el programa de Catfish) en el que pueden pedirle a la persona que se tome una foto sosteniendo tu nombre o algo en particular que pueda confirmar su identidad. Ante esto, sólo hay que recordar que existen programas para editar fotos, así que lo mejor seria ponérselas muy difícil para ver cuanto se tardan en arreglar dicha foto (ya que eso toma más tiempo que tomarlas de verdad).
- Jamás habrá contacto real. No importa cuanto te digan que deseen verte, no lo harán. Estos farsantes, como no tengan conciencia y sólo sigan su obsesión de ocultarse y pretender lo que no son, nunca querrán que las conozcas en persona (ni ellas a ti, sólo les sirves para que su personaje “viva”, uno no significa nada para ellas más que eso). Hablarán de ello, insinuarán la posibilidad, e incluso la planearán, pero al final siempre te decepcionarán. Así que olvídate.
Y
así, podríamos decir mucho sobre el estilo y características de los “catfish”, como
una advertencia o un recordatorio. Pero en vez de eso, lo que haremos es ir
directo a la practica.
Un amplio recorrido dentro de un buen ejemplo de estos
individuos, el tipo más “peligroso” de “catfish” que puede haber. Uno de tantos
pero ante la persona que le tocó confrontar y sobrevivir al mismo, resulta un
sutil monstruo que dejara una marca difícil de borrar. Sin embargo, el trauma
del desengaño siempre podrá superarse y ellos no podrán mantener esa mascara
por siempre.
A
continuación, les presentó el rostro (la mascara) de este (o esta) miserable que expondremos
en toda su falsedad. Una araña que en el pasado invadiera el ciberespacio en multiples formas,
atrapando a varias victimas en su red de mentiras, con una peligrosidad medida
en el alcance que llegara a tener, uno bastante considerable…
Corriendo el archivo oscuro MK, crónicas de un angel de las tinieblas que afortunadamente ya ha sido acallado en la oscuridad más profunda….
Nota: Los nombres de la victima y relacionados han sido cambiados para proteger sus respectivas identidades (los que dejaremos intactos son los del catfish y su infame elenco de personajes).


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